sábado, 18 de abril de 2009

SIR IAIN MONCREIFFE OF THAT ILK

Se propone un dibujo encontrado curioseando por la red. Se trata de una ilustración de muy buen tono, de excelente factura heráldica, que recoge las armas que hace pocos días se expusieron como propias del príncipe Felipe, duque de Edimburgo, consorte de la reina de Inglaterra.

Como recordará, improbable lector, las armas del duque de Edimburgo eran estas: y ésta otra es la ilustración, basada en sus armas, que se propone a su juicio:Procede del libro, Simple Heraldry, Cheerfully Illustrated , que se podría traducir como Heráldica simple, cuidadosamente ilustrada, de sir Iain Moncreiffe of that Ilk, en la fotografía con falda escocesa,excéntrico militar escocés, gran heraldista, XI barón de Moncreiffe. Se proponen además este y este otro enlace a algunas de las páginas de su libro para admirar el cuidado dibujo heráldico.

Fallecido en 1985, a los sesenta y seis años de edad, el heraldista sir Iain Moncreiffe of that Ilk, ocupó, en la corte del rey de armas del reino de Escocia, los puestos de Falkland persevante, Kintyre persevante, unicornio persevante y Albany heraldo. Excéntrico declarado, mantuvo una gran amistad a lo largo de su vida con la familia Sitwell, y en particular con la famosa escritora Edith Sitwell, hermana del VII barón de Renishaw Hall, sir Sacheverell Sitwell, fallecido el pasado treinta y uno de marzo.

viernes, 17 de abril de 2009

LAS ARMAS DE LOS SANTOS


Hoy se propone un enlace. Una página creada por el heraldista Sebastian Nelson, cuyas armas son estas: Se trata de un elaborado informe sobre los santos que han usado armas y, en consecuencia, hoy ocupan los más altos escalones en la corte celestial. El enlace es este.

Entre los santos de los que se habla, multitud, se encuentran algunos españoles. Se exponen a su consideración, improbable lector, los siguientes:

San José María Escrivá de Balaguer y Albás, marqués de Peralta, fundador del Opus Dei, cuyas armas, otorgadas por la autoridad del rey de armas don Vicente de Cadenas y Vicent, y recogidas en el Repertorio de blasones hispánicos, fueron un jaquelado de oro y gules de treinta piezas, no de quince como otros Escrivá.Las armas de don Íñigo López de Regalde, después san Ignacio de Loyola, fundador de Societate Iesus, la Compañía de Jesús. Un campo de oro cargado con siete bandas de gules, partido con un campo cosido de plata, cargado con una caldera saliente del flanco superior del escudo, acompañado de dos lobos rampantes de sable afrontados.

Por último don Francisco de Borja y Aragón, después san Francisco de Borja, general de la Compañía de Jesús, IV duque de Gandía y I marqués de Llombay, grande de España, virrey de Cataluña y cardenal de la Iglesia. Con el conocido buey de gules pasante y pastante de los Borgia.

AGRADECIMIENTO

Hoy, diecisiete de abril, hace ya cuatro años que don Alfredo Bada y García de Quevedo recibía su ordenación sacerdotal. Párroco de san Fulgencio en Madrid es confesor ocasional de mis padres. En agradecimiento a su atenta labor se expone el siguiente dibujo. Se trata de las armas que, si se decidiera a adoptar un escudo, bien podrían servir como identificación de su persona.De asumir armas bien podrían ser las que siguen: Un partido dimidiado de las parlantes de los bada, pala en castellano, con las de los García de Quevedo.

jueves, 16 de abril de 2009

¿DOS PRIMADOS?

El sistema de determinación de categorías en el ámbito de la heráldica eclesiástica es bien conocido. Se basa en el número y color de las borlas que penden de la prenda de cabeza, el capelo, que aun usan los eclesiásticos más distinguidos.Así, los cardenales usan un capelo de gules del que cuelgan quince borlas por lado, dispuestas en cinco órdenes.Los arzobispos capelo y borlas de sinople, con diez borlas por lado dispuestas en cuatro órdenes.Los obispos, igual que los anteriores, pero en tres órdenes.Los monseñores capelo y borlas de púrpura, tres por lado, dispuestas en dos órdenes.Los miembros de los cabildos catedralicios capelo y borlas de sable en dos órdenes.Los sacerdotes capelo y borlas de sable con una borla por lado.Los diáconos, por fin, y sin normativa específica al respecto, sino atendiendo a la práctica iniciada por el heraldista italiano Marco Foppoli, capelo de sable del que no penden borlas.Este ingenioso sistema de determinación de las diferentes categorías eclesiásticas admite un número muy elevado de excepciones que lo hacen muy interesante para los amigos de estudiar los casos heráldicos extraños. Entre las excepciones existe una que es bien conocida. Se trata de aquellos prelados, al menos arzobispos, que son primados de una nación o patriarcas de una antiquísima sede definida como tal.La figura del primado proviene de antiguo. Se asocia a la sede que por su mayor antigüedad e importancia pasada se considera primera entre iguales, prima inter pares. En España la sede primada es la de Toledo. Toledo fue cuna de la primigenia comunidad de primerísimos judíos convertidos al cristianismo. Toledo fue capital del reino visigodo y para la Iglesia sigue siendo la sede principal de España.Quien ocupa una sede primada añade una fila de borlas, un quinto orden, pero mantiene el color sinople si no es cardenal. Así el primado de España en funciones, monseñor José Antonio cardenal Cañizares, durante los años previos a ser creado cardenal ha usado por armas las siguientes: El capelo de sinople se acompaña, como ha comprobado, improbable lector, de cinco órdenes de borlas de lo mismo, distintivo de su condición de primado.

Habitualmente las naciones con presencia católica suficiente cuentan con primado. Pero como en todo el entramado eclesial existen significativas excepciones: En Suiza, nación tradicionalmente muy regionalista no existe primado para no ofender al resto de regiones. En Irlanda el primado se encuentra en la parte norte de la isla, ocupada por el ejército inglés. Y en España, un sacerdote miembro de una prelatura del Opus Dei, tan cuidadosa con los temas heráldicos, ha incumplido las disposiciones que sobre la materia siguen vigentes.Monseñor Pujol, arzobispo de Tarragona, cuyas no muy acertadas armas, un rarísimo cuartelado en curva, desdicen de su pertenencia a la prelatura del Opus Dei, ha timbrado sus armas con el capelo propio de un primado o de un patriarca, sin haber recibido tal nombramiento.Parece que la barca de Pedro, nuestra querida Iglesia, que en tiempos del general Franco se escoraba hacia una posición centralista, hoy se escora hacia el costado contrario, siendo más bien centrífuga, al menos en varias regiones españolas, como Vascongadas y principado de Cataluña. Así, con la aquiescencia, por silencio, del nuncio apostólico, el arzobispo Pujol ha adoptado el timbre propio de los prelados que son primados en una nación soberana, sin serlo. No conocemos otro caso en toda la cristiandad.

Para concluir se exponen las elegantes armas adoptadas por el conjunto de prelados de las diócesis de la región española denominada principado de Cataluña que se han agrupado en una supuesta conferencia episcopal tarraconense.

miércoles, 15 de abril de 2009

LAS ARMAS DE LOS HERALDISTAS IV

A modo de continuación de las entradas que se han propuesto, relativas a las armas han asumido o que han recibido en herencia algunos de los habitantes que pueblan este mundo de las ciencias heroicas, hoy se exponen las que siguen.

Las armas de monseñor Heim. El arzobispo de quien tan a menudo se ha hablado en este blog. El autor de los escudos de los cuatro papas anteriores al actual. El experto heraldista y mejor dibujante heráldico que cuenta en su haber el diseño de cientos de escudos de los actuales obispos. Aquel que, a buen seguro, pena aun en el purgatorio su gravísimo pecado: Fue monseñor Heim quien, al recibir del papa Juan XXIII la propuesta de encargarse de recrear el Instituto araldico vaticano para ordenar la materia heráldica eclesiástica repuso que “no debía ponerse freno al buen gusto”.Monseñor Heim trajo por armas las de su familia suiza, reducidas con la pérdida de la herradura de azur que portaba el león rampante de oro, apoyado en tres montes a la italiana de sinople, sobre campo de plata. León de oro en campo de plata que, por constituir una evidente contravención de las leyes de la heráldica, al disponer metal sobre metal, fue el origen declarado de uno de sus tres libros. El Oro y plata, en el que se exponen series de escudos en los que se incumplen de forma tajante las leyes propias de nuestra ciencia heráldica en materia de esmaltes.

Se desea traer a su memoria en este punto, improbable lector, la deliciosa anécdota de la M del escudo del cardenal Wojtila, recién elegido papa, que monseñor Heim propuso sustituir por una lis, una estrella o una torre. Alarmante situación de falta de obediencia por parte de un obispo hacia su papa, que se expuso en esta antigua entrada y cuyo repaso se sugiere.

Continuamos con las armas del sacerdote católico don Guy Selvester. Nativo de Plainview, en Long Island, de origen ítalo-irlandés, fue destinado, tras su paso por una abadía benedictina, como párroco de san Mateo, en la diócesis del estado norteamericano de Nueva Jersey, cerca de Nueva York.

Se trata de un verdadero erudito en materia heráldica, especialmente en lo relacionado con su manifestación eclesiástica. De reconocido prestigio, dicta conferencias en idioma inglés y se ha revelado como un verdadero guía en la materia, no solo en su país, sino en la cada vez más católica Inglaterra, y demás países anglófonos.

Estas son sus armas, resultado de una larga evolución que se resume en este dibujo y cuyos detalles podrá leer, improbable lector, de la mano del propio padre Selvester en esta página de American Heraldry Society, solo si ya ha ingresado en esta asociación. De lo contrario, en este otro enlace de una entrada de octubre de 2007, encontrará un resumen de lo expuesto por el propio padre Guy Selvester.

Este heraldista mantiene en la red un blog, de obligada lectura diaria y una página en la que expone su amplio conocimiento sobre heráldica eclesiástica.

martes, 14 de abril de 2009

HOY, 14 DE ABRIL: DÍA DE LA EXALTACIÓN DE LA MONARQUÍA ESPAÑOLA

Sin desear entrar a defender ideas de carácter político, toda vez que el ejercicio de la vocación militar impide manifestar opiniones partidistas del signo que sean, se expone lo siguiente:

Hoy, día 14 de abril, se celebra en España la exaltación de la monarquía. El motivo de esta celebración viene determinado por un hecho histórico de gran calado para la nación.Tal día como hoy, 14 de abril, del año 1814, el rey don Fernando VII hacía su entrada en Madrid tomando posesión de su reino, España, después de seis años de interregno.Este hecho marca un antes y un después en el devenir histórico de España. La vuelta del rey a su trono el 14 de abril de 1814, supuso el deseado fin del cruento periodo napoleónico, del desgobierno francés en España y de las penurias que todo el pueblo español atravesó voluntariamente para lograr la libertad de su rey y de la nación. Como feliz conclusión de tan aciago periodo de la historia de España, el 14 de abril quedó siempre unido a la exaltación de la monarquía española. Una monarquía aceptada y querida por todo el pueblo español. Una monarquía por la que había derramado su sangre tanto el rico como el pobre, tanto el liberal como el tradicionalista, tanto el catalán como el andaluz, tanto el extremeño como el valenciano. Consecuencia de lo expuesto, convendrá conmigo, improbable lector, que es justicia que demandan los que dieron su vida durante los seis años de conflicto para alcanzar la vuelta del rey, proclamar en este día, 14 de abril, la exaltación de la monarquía nacional.

lunes, 13 de abril de 2009

ARMAS DE AUTONOMÍAS II

Continuando con la exposición iniciada hace escasas fechas sobre las armas de las comunidades autónomas que se han dispuesto en bordura orlando el escudo nacional, hoy se proponen las siguientes:

Las armas de la región de Murcia. Un curioso escudo, contemporáneo, que simboliza con sus cuatro castillos los cuatro señoríos en que el rey don Alfonso X el sabio dividió el, recién conquistado a los moros, reino de Murcia. Las coronas sirven como homenaje a los reyes de Castilla y después España.

Las armas de la autonomía aragonesa. Se trata de un cuartelado que dispone en primero las armas parlantes del antiguo reino de Sobrarbe, entidad soberana origen legendario del posterior reino de Aragón. El parlante hace alusión a la cruz sobre arbre, sobre árbol.

El segundo cuartel representa la cruz del rey Iñigo Arista. Cruz terminada en cuña para su engaste en un asta, sirviendo como señal frente a las tropas moras.

El tercer cuartel dispone la cruz de san Jorge, cantonada de cuatro cabezas de moros. Simboliza la aparición del santo durante la batalla de Alcoraz, necesaria para la conquista de la ciudad de Huesca por el rey Pedro I a los moros. La figura de las cabezas de moro de este cuartel sirve hoy de seña identificativa fuera de nuestro territorio nacional. Así, las islas de Cerdeña y Córcega representan esa figura en sus propias armas, herencia de su pertenencia a la corona de Aragón.

Por último el cuarto cuartel representa los cuatro palos que tomara por armas el conde soberano de Barcelona Ramón Berenguer IV y que transmitió a la corona de Aragón.

Las armas de la autonomía canaria. Se trata de un escudo que representa las siete islas que conforman el archipiélago, sostenido por dos canes, parlantes del termino canarias.

Las armas de la comunidad de Extremadura. Un elegante medio partido y cortado escudo que ha sido muy criticado. Dispone en el medio partido los reinos de León, al que pertenece geográficamente la región, y Castilla. El tercer cuartel recuerda la gesta de los conquistadores extremeños, legión, que con su esfuerzo y muchas veces con su sangre dieron gloria a la gesta de la creación de un imperio. Concluye el escudo con un escusón en el que se representa una de las riquezas naturales por excelencia de la zona, la encina extremeña.

Las armas de la comunidad de Madrid. Armas de las que ya se habló en este blog. Se trata de un afortunado diseño. Actual, aunque muy respetuoso con la simbología propia de esta región. Así, se sabe que la ciudad de Madrid tuvo por armas inicialmente una representación de la constelación de la osa mayor, cuyas estrellas, siete, se cargan en el jefe del escudo autonómico. Estrellas que posteriormente se convirtieron en la propia osa, que aparece en el actual escudo de la ciudad. Los castillos aluden, con absoluta pertinencia, a la situación geográfica madrileña, sita entre las dos Castillas, la nueva y la vieja.

En otras entradas posteriores se continuará esta serie relativa a las armas adoptadas por las regiones españolas.