sábado, 12 de diciembre de 2009

ADORNOS EXTERNOS DESDE ARGENTINA

Se expone un mensaje recibido desde el cono sur, en lo que fuera el virreinato de Río de la Plata.

Muy estimado señor:

Mi nombre es Santiago Agustin Soffiantini, cuento dieciséis años, siendo oriundo de Argentina. Me dirijo a Ud. en virtud de su artículo sobre los adornos externos de los escudos, y a lo que usted tan acertadamente afirma que no constituyen por sí mismo una pieza capaz de diferenciar entre unas armas y otras.

Quiero pues traer a colación el caso que yo considero un desacierto heráldico, y es el caso de las armas de la Provincia de Buenos Aires, en Argentina. El escudo nacional y el provincial son exactamente iguales, la única diferencia esta en el tipo de follaje y en el sol que se usa de timbre. Adjunto a Ud. las imágenes de ambos escudos: el propio de la nación Argentinay el de la provincia de Buenos Aires, espero que pueda darle un uso adecuado a este dato.

Sin más, tuus frater ac servus in Christo,

Santiago Agustin Soffiantini.

jueves, 10 de diciembre de 2009

HERÁLDICA DE AVIACIÓN

Hoy la Iglesia universal celebra la festividad de Nuestra Señora de Loreto, patrona de la aviación española. Hace un año se aprovechó esta festividad para exponer algún detalle sobre el emblema del ejército de aire. Entrada cuya secuela vino definida por la explicación del motivo de utilización del aspa negra que nuestros aviones de guerra exhiben en el timón de cola de la deriva.Hoy se proponen algunos breves apuntes sobre la no muy acertada puesta en práctica de los motivos heráldicos en mi ejército de pertenencia, el ejército del aire. Motivos heráldicos representados habitualmente sobre una boca de escudo definida circularmente, como una rodela.El destino en el que más tiempo he permanecido, a excepción del actual, ha sido la base aérea de Gando, en mi añorada isla de Gran Canaria. La agrupación militar con destino en la base tiene entidad de regimiento que, en el vocabulario propio del ejército del aire, vocabulario copiado de la real fuerza aérea británica, se denomina Ala.

La numeración que corresponde a esta unidad regimental es la número cuarenta y seis de cuantas, en el momento de su creación, se repartían por todo el territorio nacional. El emblema que ostentaba el Ala 46 durante el tiempo que permanecí destinado en aquel lugar bien podía haber sido creado por un aprendiz novel de don Pedro Ocón de Oro, el famoso dibujante de jeroglíficos. Este era el emblema:Efectivamente, improbable lector, de una simpleza insultante. Desprovisto absolutamente de gracia. Un jeroglífico, pero en exceso simple.

Al parecer alguien intentó mejorarlo recientemente con algunos añadidos: una corona real, dentro del propio escudo; algunos someros cambios en las tonalidades; un nuevo diseño, peor, del ala; y la adición de la leyenda relativa al ejército del aire.Similares a este ejemplo se pueden apreciar otros muchos escudos que adornan nuestras aeronaves militares y que sirven como distintivo heráldico de nuestras unidades.No entraré en más abundamiento. Únicamente se recordará el ejemplo de la RAF, ya citada más arriba: todos sus escuadrones deben acomodarse a este diseño exterior del todo elegante.Se exponen a modo de conclusión algunos diseños de las armas adoptadas por escuadrones de aquella fuerza aérea esperando que se conviertan en acicate para los responsables de la aprobación de los emblemas de las unidades de nuestro ejército del aire. Ojala intenten mejorar en lo posible los diseños actuales olvidando esa teórica frescura, que más parece propia de colegiales, en favor de diseños de mayor rigor y seriedad.

miércoles, 9 de diciembre de 2009

MANTOS Y PABELLONES

Escribe unas líneas don José Antonio Padilla Solano, cuyas armas son las que siguen. Estas son sus palabras y sus imágenes:

Hola José Juan:

Te escribo unas breves líneas para comentarte un par de incisos sobre tu entrada de ayer "Manto de armiño".

Has comentado que: "Es tradicional que los grandes de España representen sus armas sobre un manto de terciopelo de gules, forrado en su vuelta de armiños, según una elegante disposición. Derecho que comparten con los soberanos, no solo de España, sino de los diferentes reinos de esta Europa nuestra."

Como bien dices, los Grandes de España, ciertamente tienen derecho al uso del manto en su escudo de armas. El manto de Grande de España viene a representar una capa:No obstante, los soberanos, y sólo ellos, tiene derecho a usar el pabellón. El pabellón lo que viene a representar es un pabellón de justas y torneos, esto es, una tienda de campaña en forma de cono, sostenida interiormente por un palo grueso hincado en el suelo y sujeta al terreno alrededor de la base con cuerdas y estacas, que era usado para el descanso de los caballeros en el torneo o en la justa, así como para guardar sus armas y armaduras mientras duraba el mismo.A modo de curiosidad te muestro algunas imágenes de representaciones de torneos:Y un reportaje del History Channel (doblado al castellano) sobre torneos y justas:
http://www.tu.tv/videos/canal-historia-conquista-el-torneo-medie

Volviendo a la heráldica, como ejemplo de pabellones tenemos:

- Armas del Rey de España:- Armas del Rey de Francia: Como ejemplo de mantos tenemos:

- Armas de la Casa de Alba:- Armas de la Casa Dávalos:Te remito también lo que dice D. Luis Vilar y Pascual, Cronista Rey de Armas de S.M. Isabel II, en su libro "Diccionario Histórico, Genealógico y Heráldico de las Familias Ilustres de la Monarquía Española" (1.859):Para concluir comentarte que no conozco ejemplos anteriores al S.XIX en el uso del pabellón en la heráldica. Según D. José Luis Sampedro Escolar, el primero en utilizarlo pudo ser el Zar de Rusia:Y que de ahí se extendiera al resto de Europa:

- Reino de Prusia:- Imperio Alemán: Y los ejemplos de Francia y España ya expuestos.

Dada la pujanza del movimiento cultural del Romanticismo durante el siglo XIX es muy probable que se inspiraran en los vistosos pabellones de las justas y torneos medievales para su diseño. También tenemos estos pabellones como adornos de los tronos para darles más vistosidad y magnanimidad. Una vez creado, hay que buscarle un simbolismo, y eso es lo que hace D. Luis Vilar y Pascual en su libro.

Un abrazo,

José Antonio.

martes, 8 de diciembre de 2009

ORDEN DE CARLOS III

Hoy es el día en que la Iglesia celebra la Inmaculada concepción de María Santísima. Se trata de una advocación especialmente querida, desde hace siglos, en España. Así, nuestros reyesacostumbran a portar en los actos de especial solemnidad las insignias de la orden de Carlos III que tiene por emblema central la imagen de esta advocación mariana.El rey fundador, el mejor alcalde de Madrid, tomó dicho motivo ornamental al considerar un favor de María Inmaculada la continuidad de la dinastía, asegurada tras dar a luz al primero de sus hijos la princesa de Asturias, la futura reina María Luisa de Parma.El motivo habitual de ingreso en la orden de Carlos III es el premio a un especial servicio a España, que no haya sido ya recompensado con otra distinción.

Esta orden mantiene vigentes cinco categorías: Collar, gran cruz, encomienda de número, que realmente se debería llamar placa, encomienda y cruz. El motivo de considerar la conveniencia de denominar placa a la categoría intermedia de la orden procede de la práctica constante de las diferentes órdenes españolas. Así, sirven como ejemplo claro los nombres que reciben los diferentes escalones de pertenencia a la orden militar de san Hermenegildo que establece sus categorías de esa específica forma: collar, gran cruz, placa, encomienda y cruz.La cruz, que es el modo habitual de ingreso en la orden de Carlos III, se alcanza por méritos contraídos. El distintivo se porta en forma de medalla. Alcanzados tres años de permanencia en esta categoría se puede acceder a la superior.

La encomienda se concede al reunir de nuevo especiales méritos en el servicio de España y acumular al menos tres años de permanencia en la categoría de cruz. La distinción se porta por medio de una cinta sobre el nudo de la corbata.La encomienda de número, que como se explicó más arriba se debería denominar placa, se porta efectivamente en forma de placa. Se concede a los caballeros comendadores, esto es, caballeros que poseen la categoría de encomienda que, de nuevo, contraigan en su haber extraordinarios méritos a favor del servicio a España y cuenten con, al menos, tres años de posesión de la encomienda simple.

La gran cruz se concede a los altos cargos de la administración del Estado hasta el nivel de secretarios de Estado sin necesidad de aportar mérito alguno. Su divisa consiste en una gran cruz, similar a la placa, pero acompañada de una banda terciada. Banda que representa los colores tradicionalmente atribuidos a María Santísima, azur, plata y azur con idéntica anchura.

Por fin, el empleo de collar es propio del monarca soberano de la orden y de los jefes de Estado extranjeros que son tradicionalmente investidos con esta distinción al visitar nuestra nación. El distintivo propio de esta categoría se define a través de un doble motivo: Bien por medio de un collar, collar que, como se apuntó más arriba, nuestro monarca viste en ocasiones de espacial solemnidad, o bien por medio de una banda que, en lugar de la disposición de los colores propios de la orden, coincidentes con los de la bandera de Argentina, se ordena como una banda de azur con vivos blancos, que es la forma habitual en que la los miembros de la real familia la ostentan.Significar para concluir, que la orden solo ha admitido el ingreso de damas desde 1983.